Delcy Rodríguez acaba de confirmar que «ningún agente externo gobierna Venezuela». ¡Uf, qué alivio!
Por un momento, entre los bombardeos de EE. UU. del 3 de enero, la detención de Maduro y Trump anunciando desde Washington cómo se va a gestionar el petróleo venezolano, casi llegamos a pensar que alguien de fuera estaba metiendo la mano.
La lógica de Delcy para 2026:
- Si Trump dice que su administración coordinará la transición, es solo «sugerencia de amigos».
- Si los marines están en la esquina, seguro es que se perdieron buscando un Starbucks.
- Según ella, solo «Dios decide el destino» del país… aunque parece que Dios ahora tiene cuenta en el Tesoro de EE. UU..
Gracias, Delcy. Tu capacidad para ignorar elefantes en la habitación (y portaaviones en la costa) es el verdadero superpoder de la revolución.

